Definición:
El calcio ionizado, también llamado calcio libre, es el calcio que fluye libremente en la sangre y que no está adherido a las proteínas.
Todas las células necesitan calcio para trabajar. El calcio ayuda a formar dientes y huesos fuertes. Igualmente, es importante para la función cardíaca y ayuda con la contracción muscular, las señales nerviosas y la coagulación de la sangre.
Este artículo aborda el examen utilizado para medir la cantidad de calcio ionizado en la sangre.
Ver también: calcio sérico
Forma en que se realiza el examen:
El médico toma una muestra de sangre de la persona. Ver: venopunción
Una máquina centrifuga la sangre para separar las células de la parte líquida de ésta (suero) y se mide la cantidad de calcio ionizado que se encuentra en dicho suero.
Preparación para el examen:
No se debe comer ni beber nada durante al menos 6 horas antes del examen. El médico puede solicitar la suspensión temporal de cualquier medicamento que pueda afectar los resultados del examen. Las sales de calcio, la hidralazina, el litio, los diuréticos tiazídicos y tiroxina pueden incrementar el nivel de calcio ionizado.
Nunca se debe dejar de tomar un medicamento sin hablar primero con el médico.
Razones por las que se realiza el examen:
El médico puede ordenar este examen si la persona presenta signos de enfermedad en los riñones o en las glándulas paratiroides. El examen también se puede llevar a cabo para vigilar a personas a quienes ya se les hayan diagnosticado estas enfermedades.
Generalmente, los exámenes de sangre miden el nivel total de calcio, examinado tanto el nivel de calcio ionizado como el calcio adherido a las proteínas. Es posible que se necesite realizar un examen de calcio ionizado por separado si la persona tiene factores que incrementan o disminuyen los niveles de calcio. Por ejemplo, si la persona tiene cantidades anormales de albúmina o inmunoglobulinas.