Síntomas:
Un recién nacido puede presentar un saco que sobresale de la mitad a la parte baja de la espalda. El médico no puede ver a través del saco cuando proyecta una luz por detrás. Los síntomas abarcan:
- Pérdida del control vesical o intestinal
- Falta de sensibilidad parcial o total
- Parálisis total o parcial de las piernas
- Debilidad en las caderas, las piernas o los pies de un recién nacido
La médula espinal que está expuesta es susceptible a infección. Otros síntomas pueden abarcar:
- Pelo en la parte posterior de la pelvis llamada área sacra
- Depresión del área sacra
Signos y exámenes:
La evaluación prenatal puede ayudar a diagnosticar esta afección. Durante el primer trimestre, las mujeres embarazadas pueden hacerse un examen de sangre llamado examen triple. Este examen detecta mielomeningocele, síndrome de Down y otras enfermedades congénitas en el bebé. La mayoría de las mujeres que llevan en su vientre un bebé con espina bífida tendrán niveles más altos de lo normal de una proteína llamada alfafetoproteína (AFP) materna.
Si el examen triple es positivo, se necesitan exámenes adicionales para confirmar el diagnóstico. Dichos exámenes pueden ser:
- Ecografía del embarazo
- Amniocentesis
El mielomeningocele se puede observar después de que el niño nace. Una evaluación neurológica puede mostrar que tiene pérdida de las funciones relacionadas con los nervios por debajo del defecto. Por ejemplo, el hecho de observar cómo responde el bebé a los pinchazos en diversos lugares puede revelar dónde puede percibir las sensaciones.
Los exámenes realizados en el bebé después del nacimiento pueden comprender radiografías, ecografía, tomografía computarizada o IRM del área de la columna.