Tratamiento:
El tratamiento consiste en la administración de antibióticos ya sea en forma oral o directamente en el torrente sanguíneo a través de una vía intravenosa. Si hay acumulación de pus, entonces puede ser necesario realizar una cirugía para drenarlo y para extirpar cualquier tipo de piel o de cartílago que haya muerto.
Expectativas (pronóstico):
Si el diagnóstico se realiza rápidamente y se inicia una terapia con antibióticos, se espera una recuperación completa. En casos más avanzados, en los cuales la infección compromete el cartílago del oído (condritis), es posible que se presente la muerte de una parte del oído y que sea necesario realizar una extirpación quirúrgica de dicha parte. Esto puede generar la necesidad de una cirugía plástica reconstructiva para restaurar la forma normal del oído.
Complicaciones:
La complicación principal de esta infección es su diseminación al cartílago del oído, lo cual podría requerir la extirpación de la parte dañada y una posible cirugía cosmética para restaurarla.
Situaciones que requieren asistencia médica:
Se debe buscar una evaluación médica si se presenta un trauma en el oído (un rasguño, un golpe o una perforación), seguido de dolor y enrojecimiento en la parte rígida. Es posible que se deba iniciar una terapia con antibióticos.