Síntomas:
El síntoma más común de esta infección es el dolor y enrojecimiento del oído. Inicialmente, la infección tiene aspecto de celulitis (una infección de la piel), pero progresa rápidamente hasta comprometer el pericondrio.
El enrojecimiento generalmente rodea un área de lesión, como una cortadura o una raspadura. También es posible que se presente fiebre y, en casos más graves, supuración de la herida.
Signos y exámenes:
El diagnóstico de la pericondritis se hace usualmente sobre la base de la historia clínica y el examen físico. Si existen antecedentes de traumatismo en el oído y éste presenta enrojecimiento y alta sensibilidad, entonces el diagnóstico es posiblemente una pericondritis. Igualmente, se puede presentar un cambio anormal en la forma del oído.