Síntomas:
La apariencia física del pie puede variar y uno o ambos pies pueden estar afectados.
El pie rota hacia adentro o hacia abajo al momento del nacimiento, resistiéndose a la realineación. El músculo de la pantorrilla y el pie pueden ser ligeramente más pequeños de lo normal.
Signos y exámenes:
El trastorno se identifica durante un examen físico. Se puede tomar una radiografía del pie.