Nombres alternativos
Parotiditis; sialoadenitis
Definición:
Es un trastorno causado por una infección viral o bacteriana de las glándulas salivales.
Causas, incidencia y factores de riesgo:
Las glándulas salivales se encuentran alrededor de la boca y producen la saliva que humedece los alimentos para ayudar en el proceso de masticación y deglución. La saliva contiene enzimas que comienzan el proceso de digestión.
La saliva también ayuda con la limpieza mecánica de la boca, eliminando las bacterias y partículas de alimentos. La saliva mantiene la boca húmeda y ayuda a que las dentaduras postizas y los aparatos ortopédicos (los frenillos) permanezcan en su lugar.
Hay tres pares de glándulas salivales: las glándulas parótidas, que son las dos más grandes, se encuentran una en cada mejilla sobre el ángulo de la mandíbula y en frente de las orejas; dos glándulas submandibulares que se encuentran en la parte de atrás de la boca y a ambos lados de la mandíbula; y dos glándulas sublinguales que se encuentran debajo del piso de la boca.
Todas estas glándulas salivales secretan saliva en la boca a través de los conductos que se abren en distintos lugares de la misma. La parotiditis es una inflamación en una o en ambas glándulas parótidas.
La infección de las glándulas salivales es algo común. Las infecciones virales, como las paperas tienden a afectar las glándulas salivales (las más afectadas por las paperas son las parótidas). Esta manifestación de la parotiditis es hoy en día mucho menos frecuente en niños gracias a la inmunización SPR vacuna.
Las infecciones bacterianas generalmente son el resultado de una obstrucción (como es el caso de los cálculos/piedras en el conducto salivar) o de una higiene oral deficiente.
Signos y exámenes:
Un examen realizado por un médico o por un odontólogo muestra glándulas salivales agrandadas y, en algunos casos, puede haber pus drenando a la boca, además de dolor en la glándula, particularmente si se trata de infecciones bacterianas. Las infecciones virales como las paperas pueden provocar una inflamación indolora de las glándulas.
Tratamiento:
Algunos casos no necesitan tratamiento alguno.
Se pueden prescribir antibióticos si hay pus o fiebre y si se sabe o se presume que la infección es bacteriana. Los antibióticos no son efectivos contra las infecciones virales.
Una buena higiene oral, con un minucioso cepillado de los dientes y una limpieza con hilo dental por lo menos dos veces al día, puede ayudar a la recuperación y a prevenir que la infección se extienda. Si la persona fuma, se recomienda suspender este hábito, ya que esto ayuda a la recuperación.
Los enjuagues con agua tibia con sal (media cucharadita de sal en una tasa de agua) pueden proporcionar alivio y mantener la boca húmeda.
Se recomienda mantenerse bien hidratado y tomar gotas de limón sin azúcar, ya que éstas ayudan a aumentar la cantidad de saliva en la boca y además disminuyen la inflamación.
Expectativas (pronóstico):
La mayoría de las infecciones de la glándula salival desaparecen por sí solas o se curan con un tratamiento. Se pueden presentar complicaciones, aunque esto no es común.
Situaciones que requieren asistencia médica:
Se debe buscar asistencia médica si se presentan síntomas de infecciones de la glándula salival.
Se debe buscar asistencia médica si hay un diagnóstico de infección de la glándula salival y los síntomas empeoran, en especial si sube la fiebre o si hay dificultad al tragar o respirar (estos pueden ser síntomas de emergencia).
Prevención:
En muchos de los casos, es imposible prevenir las infecciones de la glándula salival, pero una buena higiene oral puede prevenir algunos casos de infección bacteriana.