Nombres alternativos
Hematoma subdural; hemorragia subdural; hemorragia subdural crónica
Tratamiento:
Los objetivos del tratamiento son controlar los síntomas y minimizar o prevenir un daño cerebral permanente. Los medicamentos corticosteroides pueden usarse para reducir la inflamación del cerebro; mientras que los medicamentos anticonvulsivantes, como la fenitoína, pueden utilizarse para controlar o prevenir las convulsiones.
Es posible que sea necesario realizar una cirugía, que puede involucrar la realización de pequeños orificios en el cráneo para aliviar la presión y permitir el drenaje de la sangre. Los hematomas grandes o los coágulos sanguíneos sólidos necesitan ser eliminados mediante una apertura más grande en el cráneo (craneotomía).
Expectativas (pronóstico):
Pocos hematomas subdurales crónicos se curan por sí mismos con el tiempo. Éstos usualmente requieren de neurocirugía, particularmente en caso de presentarse desplazamiento cerebral significativo, problemas neurológicos, convulsiones o dolor de cabeza crónico. Algunos hematomas subdurales crónicos recurren después del drenaje y posiblemente se deba realizar una segunda cirugía.
Situaciones que requieren asistencia médica:
Dado el riesgo de daño cerebral permanente, se debe buscar asistencia médica inmediata si aparecen síntomas de un hematoma subdural crónico.
Se debe llamar al número de emergencia local (como el 911 en los Estados Unidos) o trasladarse a la sala de emergencias si se desarrollan síntomas de emergencia como convulsiones/ataques, falta de respuesta o pérdida del conocimiento.