Definición:
Es una afección asociada con niveles elevados de potasio en el torrente sanguíneo y es un trastorno que provoca episodios ocasionales de debilidad muscular.
Causas, incidencia y factores de riesgo:
Se cree que la causa de la parálisis periódica hipercaliémica es una enfermedad muscular genética. En la mayoría de los casos, esta afección se hereda directamente (de los padres a los hijos), mientras que en otros, se presenta en un grupo familiar en forma aleatoria.
Este trastorno involucra ataques de debilidad muscular o parálisis que se alternan con períodos de funcionamiento muscular normal y que generalmente comienzan en la primera infancia. Los ataques múltiples diarios son posibles.
Los ataques típicamente duran sólo de 1 a 2 horas, pero pueden durar hasta un día y tienden a presentarse mientras se descansa después del ejercicio o de un esfuerzo. Dichos ataques también se pueden desencadenar por exposición al frío o por el consumo de pequeñas cantidades de potasio.
A diferencia de otras formas de parálisis periódica (parálisis periódica familiar y parálisis periódica tirotóxica), la parálisis periódica hepercaliémica no está asociada con los bajos niveles de potasio en el torrente sanguíneo (potasio en suero). De hecho, puede haber niveles de potasio altos o normales en el torrente sanguíneo, tanto durante los ataques como entre cada uno de ellos. La afección se puede denominar "parálisis periódica normocaliémica", si el nivel de potasio durante los ataques es normal
La administración de glucosa y de insulina, las cuales desencadenan ataques de otras formas de parálisis periódica, no tiene ningún efecto en la parálisis periódica hipercaliémica; sin embargo, la administración de potasio, el cual se utiliza para tratar la debilidad asociada con los otros trastornos, empeora la debilidad en este caso.
Los niveles de potasio en suero por lo general no están al nivel que se espera para provocar parálisis. El nivel de potasio puede permanecer normal o sólo aumentar muy levemente. Se cree que el trastorno es ocasionado por anomalías de la pared celular muscular y por la forma en la que el cuerpo controla los niveles de electrolitos en la célula (los electrolitos, como el sodio y el potasio, son moléculas capaces de transportar corriente eléctrica).
La debilidad afecta más comúnmente los músculos de los brazos y de las piernas. Durante los ataques, ocasionalmente se pueden desarrollar arritmias cardíacas y, aunque la fortaleza muscular es inicialmente normal entre los ataques, si éstos son repetitivos pueden finalmente ocasionar debilidad muscular persistente y progresiva entre cada uno de ellos.
Entre los riesgos se pueden mencionar antecedentes familiares de parálisis periódica. Los ataques pueden ser ocasionados por el ayuno y rara vez se presentan durante el ejercicio, pero sí se pueden desencadenar por el descanso después de éste.
Los trastornos como la parálisis periódica hipercalíémica, que ocasionan episodios intermitentes de parálisis como su efecto principal, no son comunes. Los episodios intermitentes de parálisis o de debilidad son más comúnmente un síntoma de otro trastorno.
La parálisis periódica hipercaliémica afecta a aproximadamente 1 de cada 100.000 personas. Los hombres resultan afectados con más frecuencia que las mujeres y usualmente desarrollan síntomas más graves.